En el análisis de los siglos XX y XXI se evidencian dos momentos que para ser justos pueden ser consideradas como eras las cuales son la Modernidad y la Postmodernidad; la primera al irrumpe con la civilización industrial, siendo uno de los elementos mas característicos la evolución de la creatividad de las ideas fortalecidas por el desarrollo tecnológico, generándose nuevos conocimientos científicos en las áreas de las ciencias naturales y en las ciencias sociales que contribuyen al desarrollo de las fuerzas productivas, sobretodo en el área tecnológica y las concepciones de las maneras en que se organiza la el trabajo en la sociedad burguesa, dándose transformaciones determinantes en la estructura social, política, económica y por supuesto cultural.
Se trata obviamente, de un proceso histórico de más doscientos años que en correspondencia con los cambios en los diferentes escenarios de la vida social también repercuten en los diferentes escenarios de la vida científica con sus correspondientes enfoques filosóficos. Este devenir entra en crisis en la segunda mitad del siglo XX y se instala una discusión que definitivamente marca el nacimiento de la postmodernidad.
Reconociendo que este papel de trabajo ha sido realizado de manera apresurada, solo puede ser considerado como un acercamiento a la realidad que se pretende estudiar, y en este orden de ideas, a continuación se presenta un intento de contextualización comparativa entre ambas eras:
· La primera mitad del siglo hereda la concepción Empírico Analítico cuyo fundamento epistémico es el positivismo lógico, su fin es la explicación y control de los procesos que propicio la esperanza que la ciencia resolvería todos los problemas de las sociedades humanas.
· A partir de la evidencia de que ciencia puede ser usada para la destrucción total como lo fueron los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en agosto 1945, se da un quiebre paulatino generándose una revisión de los usos se le puede dar a la ciencia.
· Aparece con claridad la no neutralidad científica y autores como Writh Mills, Michel Focault, Anais Nin, Henry Miller, Pier Bourdie, en America Latina Paulo Freire, Pablo Neruda Mario Benedetti, entre otros asumen una critica implacable hacia el modelo epistémico imperante en occidente.
· Sin embargo, la manera de hacer ciencia se había convertido en la gran justificación de el Status Quo y el gran poder de las naciones ubicadas al norte del planeta sobre las ubicadas al sur se mimetizaban con la guerra fría y el modelo epistémico sigue prevaleciendo.
· Con la apertura de Perestrioka, el derrumbe del bloque soviético, y la caída del muro de Berlin, se aceleran las perspectivas filosóficas que además de criticar el método, sus resultados y su perspectiva propone en todos los escenarios intelectuales del planeta una ruptura epistémico.
· Se recibe al siglo XXI con una discusión adelantada y unas propuestas de cambios filosóficos y epistémicos que reconocen los saberes ancestrales del ser humano común como un elemento librador y esperanzador para establecer líneas de desarrollo que garanticen la equidad social y la armonía con el ambiente.
· Desde las ciencias sociales surge un movimiento intelectual que privilegia al pensamiento complejo, la diversidad de criterios.
· La ciencia es concebida como una herramienta que permite la comprensión de la realidad, propia y ajena, para mejorar la calidad de la vida, mejorar la condición humana colectiva en todos sus aspectos. “El bien común de la humanidad”
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